Mostrando las entradas con la etiqueta Examor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Examor. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 13, 2010

chaos and creation.

Ya no leo lo que siento en lo que escribo.
Ajena. La tinta le escapa a mis venas.
Perdida. Y, como dije alguna vez, poseída.

Caos y creación.
¿Es por eso no?
Para quererte, para asumir que te quiero, debo perderlo del todo a él.
Debo destruirlo desde sus cimientos.
Perder la acentuación de su voz al enojarse, la brisa sobre sus ojos al mirarme, lo irritante de su sonrisa al discutir, lo omniabarcante de sus labios al besarme, la embriagante felicidad escondida entre sus brazos.
Debo desposeerme de él, exorcizarme.

Hundirlo (Atlántida).
Quemarlo (Alejandría).
Crucificarlo (Nazaret).
Atomizarlo (Hiroshima).

Qué difícil es ser una y, a pesar de una, amar.

Para que extiendas la sombra de tu imperio debo apagar por completo los rastros del rey sol.

Argentina, tu egoísmo es colonizador y yo me pierdo en tus calles infinitas, en la acritud de tus masas, en la perseverancia de tus millas.

¿Cómo decirlo?
¿Cómo declararse sitiada, derrotada, enajenada?
¿Con qué sonrisa, lagrima, ilusión?

Perdí en una guerra en la que nunca batalle.
Yo, tercer mundo. Desarme, hambre, dolor.
Tú con ínfulas de Napoleón. Tu oratoria perfecta, anatomista, desarmante.

Un grito ahogado me desgarra el pecho.
Me consume la boca un silencio eterno.

¿Tan ambigua es mi lucha?
¿Tan ambivalente mi petición?

Los idiotas duermen poco hoy.

martes, febrero 09, 2010

Del lat. mortŭus.

Acércate. Mírame a los ojos y veras como te abres camino al abismo que dejaste a tu paso.
Tócame y recorre las cicatrices.
Bésame y vuelve a quemarme con tu boca.
No sientas culpa. Aquí adentro ya no queda nadie.

jueves, diciembre 31, 2009

mi revolución (continuidad fragmentada)

¿por qué los recuerdos siempre tienen un brillo marmóreo y pálido?
¿por qué los pintores los retratan en sepia y los grandes cineastas los muestran en gris?
¿para ***, quizás, con la suavidad de la lagrima al atravesar la mejilla impávida, impertérrita?
¿o para que duela menos? ¿para parecer más muertos que nosotros y no aterrarnos?
¿para que no me gustes tanto o para extrañarte menos?
¿ para adentrarse con su inmovilidad, hibrido mortal de perversión e histeria, en las entrañas de la memoria?
¿ o para encontrarlos entre velos y capas de irrealidad o ensueño, despertar confusas dudas, dudar, dudar, y darlos por muertos?
¿por qué, entonces, me duelen tanto los recuerdos?
todavía me duele, todavía dolemos, todavía me dolemos.



*** palabra ilegible debido a la letra jeroglífica de quien escribe. porque quien escribe lo hace a mano, garabateando sobre el papel, en algún subterráneo-ómnibus-tren perdido entre los circunloquios de las calles de buenos aires.

sábado, agosto 01, 2009

mi revolucion.


creo que el día que deje de amarte habré sucumbido a la mierda conformista de este sistema alienante.

podré decir “sí por fin soy esclava: ya no pienso, ya no lucho, ya no soy yo y no te amo”.

amarte, a pesar de todo, es mi revolución.



fragmento de mi revolución.